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miércoles, 31 de julio de 2019

LOS TRES AFECTOS BÁSICOS : ALEGRÍA, TRISTEZA Y DESEO

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 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Todo lo vivo tiene cuerpo y mente. Tiene mente porque tiene percepción y conatus, que es la potencia, que implica movimiento. Incluso una planta tiene percepción y conatus. Los seres vivos con memoria tienen, además, recuerdos. Son imágenes y las imágenes son causa de afecto. Imaginan, sea  a través de la percepción, del recuerdo o asociando percepciones con recuerdos. 
 El ser humano es el único que piensa, dice también Spinoza. Pensar es elaborar ideas sobre las ideas. Estas ideas sobre las ideas son las que pueden ser adecuadas o inadecuadas. Por lo tanto solo se aplican al hombre. Es la conciencia,la capacidad reflexiva. 
 De hecho Antonio Damasio considera que la mente es propia de los animales con memoria y que la conciencia es exclusiva del ser humano. Sus estudios sobre el cerebro lo confirman. Pero la diferencia con Spinoza es que para éste hay correspondencia ( una complejidad del cerebro se corresponde con una complejidad de la mente). Para Damasio la mente = cuerpo y esta es su discrepancia radical con Spinoza. 
 Para Spinoza hay tres afectos básicos de los que derivan todos los otros: alegría, tristeza y deseo.
 Empecemos diciendo que es una afección. Es la manera como un cuerpo es afectado por otros. Aquí podemos entender un cuerpo humano o una parte del cuerpo ( que es otro cuerpo). las afecciones son, entonces, interacciones externas o internas del cuerpo humano. Son movimientos, modificaciones que se dan en uno de los atributos de los modos finitos, que es la extensión, que tiene como modos inmediatos infinitos justamente el reposos y el movimiento.
 Como el cuerpo tiene una idea de sí mismo cada afección produce una idea, que tiene como efecto el afecto, que es el aumento o la disminución de la potencia del cuerpo. Los encuentros entre cuerpos son buenos o malos en la medida en que aumentan o disminuyen su potencia. 
 Un afecto es entonces el efecto producido por la idea que genera una afección del cuerpo. Los afectos están causados, por tanto, por ideas. Estas ideas pueden ser inadecuadas ( confusas, es decir ignorancia de su causa) o adecuadas ( concepto claro y distinto, es decir conocimiento de su causa o razón ).
La alegría es buena, surge de la idea adecuada porque uno mismo es causa eficiente. Sabe lo que necesita y lo desea. Obra en consecuencia y aumenta su potencia, aumenta su perfección
La tristeza siempre es mala, es una pasión. La padecemos porque nuestras ideas son confusas, ignoramos lo que necesitamos, no lo deseamos o deseamos algo que no necesitamos. Disminuye nuestra potencia y nos hace más imperfectos.
 El placer es alegría localizada, lo mismo que el dolor con respecto a la tristeza. El placer puede ser malo y el dolor bueno, hemos de valorarlos en relación al efecto de tristeza y alegría que generan.
 El amor es la idea de que alguien o algo ( lo que queremos) es la causa de nuestra alegría. Es, de entrada bueno. Pero en exceso puede ser malo porque produce mucha dependencia.  

domingo, 31 de diciembre de 2017

DONALD DAVIDSON, LECTOR DE SPINOZA


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Escrito por Luis Roca Jusmet

 Pedro Rojas Parada escribe en un volumen titulado Spinoza : de la física a la historia un artículo interesante sobre la lectura del filósofo de orientación analítica Donald Davidson sobre la afirmación de Spinoza en la Ética de que la mente y el cuerpo son dos cadenas causales diferentes. La verdad es que esta afirmación me ha dado muchos dolores de cabeza sin encontrar nunca una solución satisfactoria. Porque incluso un dualista como Descartes acepta que hay interacción entre uno y otro. Negarlo parece ir en contra de lo que el sentido común extrae de la experiencia más básica. ¿ Cómo negar que la intención mental influye en la actividad del cuerpo ? ¿ Cómo negar que lo que se produce en el cuerpo pueda influir en los afectos o en los deseos ?
 Rojas repasa el recorrido de Davidson, que no da por buenas las respuestas que dan algunos spinozistas. 
 Las premisas de las que parte Davidson ( y que en principio Spinoza acepta )para abordar el problema son las siguientes. 
 El mundo físico constituye un sistema determinista, cerrado y completo que sigue unas leyes precisas.
 El mundo mental tiene unas características y propiedades diferentes a las del mundo físico y por lo tanto no sigue sus leyes.
 A pesar de las dos premisas anteriores es evidente que hay algún tipo de conexión causal entre una y otra.
 Davidson analiza posibles soluciones. Una sería la dualista, difícilmente sostenible hoy en día a partir de lo que dice la ciencia, y que además no resuelve, como ya comprobamos con Descartes, la tercera cuestión. Negar la segunda premisa e ir hacia un reduccionismo fisicalista tampoco convence a Davidson.  Aunque Davidson mantiene un monismo fisicalista mantiene la excepcionalidad de los estados mentales, que aunque se sostienen en unas conexiones neurológicas no son iguales a ellas. Es lo que llama un materialismo anómalo.
 ¿ Cuales son las respuestas de spinozistas que no convencen a Davidson ? En primer lugar la de Marx Wartofski, que dice que no hay relación causal entre mente y cuerpo porque son dos manifestaciones de lo mismo, que es la Sustancia. Para Davidson es una solución retórica que no aclara la cuestión. La segunda respuesta es la de Edwin Curley que, partiendo de una lectura materialista de Spinoza, niega la realidad de la mente. La solución no parte, por supuesto, de la teoria spinozista que afirma con rotundidad la realidad de la mente como diferenciada del cuerpo. Finalmente considera la solución que plantea Alan Donagan, que conduce a Spinoza a un dualismo, al afirmar que son propiedades totalmente separadas.
 La solución de Davidson parte de establecer una diferencia entre relaciones causales y explicaciones causales. La relación causal es una conexión que se da en el mundo real. Es decir, que aceptando que hay una relación causal entre mente y cuerpo lo que no hay es una explicación causal. Determinar es una explicación causal, no una relación causal. Cuando Spinoza dice que ni el cuerpo determina la mente ni la mente el cuerpo está diciendo que no hay una explicación causal. Podemos llamarlas también razón ( explicación) y causa. Lo determinante es, entonces la razón. 
 Davidson, continua explicando Pedro Rojas, establece una distinción muy clara entre física y psicología, Se basa en dos aspectos : el de la observación y el de la generalización, que se da en el primero y no en el segundo.
 El autor del artículo plantea finalmente sus reservas a la solución que propone Davidson. Se trata de la siguiente cuestión : si lo único que puede ser científico es la física ¿ no acaba considerando Davidson que la física es la que finalmente nos da la explicación de todo lo que ocurre ? El materialismo anómalo de Davidson no deja de considerar lo mental como un epifenómeno que no podemos explicar.
 Me parece que Pedro Costa acierta en su diagnóstico. A Donald Davidson le pasa lo mismo que a Antonio Damasio : entienden a Spinoza de manera monista. Tanto a nivel global como en el registro de la relación cuerpo/mente. Y es importante señalar que lo que hace Spinoza es superar la división entre monismo y dualismo, tanto a nivel global como en el registro cuerpo/mente. 
 No entendemos a Spinoza, o no lo entendemos del todo. Por lo menos yo. Pero el gran desafío es entender lo que dice Spinoza. Porque, como dice Felipe Martínez Marzoa, la tarea de la filosofía consiste hoy en un trabajo hermenéutico, en llegar a entender lo que dijeron los grandes filósofos. Siempre teniendo en cuenta que entender no es repetir. Se trata de hermenéutica, no de escolástica.

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