miércoles, 7 de abril de 2021

¿ SON COMPATIBLES SPINOZA Y EL PSICOANÁLISIS ?




Resultat d'imatges de lacan y spinozaResultat d'imatges de  spinoza


 Escrito por Luis Roca Jusmet


 En la carta que el 28 de junio de 1931 Sigmund Freud envió a Lothar Bickel dice lo siguiente : "Admito inmediatamente mi dependencia de la doctrina de Spinoza. No hay razón de por qué debería mencionar expresamente su nombre, puesto que concebí mis hipótesis a partir de la atmósfera creada por él, más que del estudio de su obra. Por lo demás no procuré una legitimación filosófica". Spinoza habló de ideas y de ideas de las ideas, que implicaba que las ideas podían ser conscientes o no. Pero poco tenía que ver con el inconsciente freudiano.Para Freud el hombre está condenado a la infelicidad, para Spinoza la felicidad es posible. Pero lo más incompatible era la pulsión de muerte.
 A Lacan le gustaba Spinoza. Explicó que de joven tenía decorada su habitación con las proposiciones de la Ética. Ahora bien, hay que señalar que Spinoza y Lacan plantean dos concepciones antropológicas opuestas, de las que se derivan dos éticas diferentes. La ética de Spinoza es la del hombre completo, la de Lacan la del hombre estructuralmente incompleto. La condición humana, según Lacan, es la de la castración. Y el que no la acepta se pierde en la psicosis. 
 El conatus que formula Spinoza es el impulso vital de cualquier cuerpo, la tendencia a perservar en lo que se es. Hay afección corporal en las interacciones de los cuerpos, en los efectos de los unos sobre los otros. En la mente el conatus se corresponde con el deseo y las afecciones con los afectos. El deseo es racional cuando su causa es entendida por el sujeto.Hablamos de ideas adecuadas cuando sabemos el porqué de nuestros deseos y de ideas confusas e inadecuadas cuando no conocemos su causa. Es decir cuando no sabemos lo que queremos.El amor y el deseo pueden ser excesivos. El amor es la alegría acompañada de la idea de una causa exterior, lo cual quiere decir que el amor es hacia alguien a quién suponemos nos causa alegría y ya es en sí mismo una alegría. Puede ser excesivo si tiene un carácter obsesivo o dependiente. Lo mismo de los deseos inmoderados. El placer es mental ( afecto alegre) pero proviene de una parte de la afección específica de una parte del cuerpo. Puede ser malo en la medida en que es excesivo y bloquee la acción de otras partes del cuerpo, es decir que desequilibre el cuerpo. Esta es la crítica a los deseos inmoderados, que se transforman en pasiones, ya que son patológicos. La ambición y la avaricia son excesivos porque parten del delirio de que la gloria o el dinero nos darán una alegría total y en realidad lo que produce es inestable e inconsistente y nos hace dependientes y tristes. e la lujuria, la embriaguez y la gula. El dolor también es mental y es malo porque produce tristeza. Pero es bueno en la medida en que pone un límite a un placer que desequilibraría al cuerpo. Es decir, que solo es bueno en la medida que evita o nos avisa de un mal que produciría una importante tristeza. El odio tiene un carácter destructivo, hacia uno mismo y hacia el otro. Cuando el individuo entiende que forma parte de una realidad única entonces se sumerge en un sentimiento oceánico que es la auténtica felicidad.
El conatus, para el psicoanálisis, es pulsión, está siempre descabezado por el lenguaje, por el orden simbólico. No hay una versión en positivo. Porque para el psicoanálisis "la palabra es el asesinato de la cosa". El hombre pierde su naturalidad. La pulsión es ciega, es pulsión de muerte. Hay una falta estructural y sobre ella aparece el deseo. Para Spinoza el hombre no pierde su naturalidad y es posible un deseo adecuado al conatus.
 La concepción de Lacan es totalmente contraria. Parte del carácter estructural de la falta. El deseo está causado por esta falta y nunca puede completarnos. Están también las pulsiones. La pulsión es siempre ciega y nos conduce a la repetición. La felicidad, como ya apuntó Freud, es un imposible. Podemos ver la mejor manera de regular nuestro goce, la más propia, pero tampoco nos hará felices. Pero el concepto incompatible con Spinoza es el de pulsión de muerte. Para Spinoza la destrucción de los cuerpos viene del exterior, no del interior.
 Dicho esto me gustaría comentar una profunda afinidad en sus propuestas éticas. En los dos casos hay una ética del deseo. Y de un deseo que está más allá de lo imaginario. Un deseo que es un anhelo de ser fiel a lo más propio. Es decir, un deseo que expresa lo necesario para cada cual. Una apuesta por la libertad como ruptura de lo automático de la repetición. 
 Hay también una ética de la verdad, una voluntad de derribar los ídolos que constituyen las ilusiones humanas más arraigadas : el libre albedrío, el finalismo, el animismo. 

jueves, 17 de septiembre de 2020

EL ENCUENTRO FALLIDO ENTRE SPINOZA Y NIETZSCHE






Escrito por Luis Roca Jusmet

Plantearse la relación entre Nietzsche es un ejercicio especulativo. Nietzsche se refiere inicialmente a Spinoza de manera elogiosa. Es el año 1881 y lo hace en la correspondencia con su amigo Peter Overbeck. En ella Nietzsche expresa su entuisiasmo por la lectura de Spinoza y formula sus afinidades : la crítica al libre albedrío, a los hechos morales, a la teleología...Pero en el año 1885, en "Más allá del bien y del mal" lo cita de manera despectiva. En el capítulo "Los prejuicios de los filósofos" dice que es un enfermo solitario desconfianzo que se protege blindando su teoría con formas rígidas ( matemáticas). En el capítulo "Espíritu libre" dice que es un espíritu vengativo y venenoso que se esconde bajo la doctrina del conatus como autoconservación. En "Historia natural de la moral" lo plantea como un negador de la vida que decide eliminar el deseo de reír y de llorar. Al igual que a Schopenhauer lo considera, por tanto, un nihilista.
 Sin compartir la línea de Deleuze, que los situaría en la misma línea vitalista, podemos establecer la fecundidad de un encuentro que es, sin duda, fallido.
 Para Spinoza somos parte de una Substancia única, en la que no hay ni una Trascendencia ni una finalidad. No hay causas finales y las cosas, simplemente pasan de la única manera que pueden hacerlo porque son lo que son y no otra cosa. Las cosas son los cuerpos y también son los pensamientos . Existen en la duración y son manifestaciones de la Substancia. Son manifestaciones finitas de una Realidad infinita a la que llama Dios. El Dios de Spinoza es un enigma. Es una realidad primordial que se manifiesta a través de la materia. Puede ser, por ejemplo, el Vacío cuántico. Pero en todo caso no es un Espíritu, como tampoco lo es el pensamiento. Los ejercicios espirituales son el trabajo interior para acceder a una verdad que nos transforma porque nos conduce a un estado de serenidad. Una serenidad alegre.
La ética es, para Spinoza, el arte de vivir, el camino que nos conduce a esta serenidad alegre a partir de nuestro conatus. El conatus es nuestra potencia vital, expansiva, creativa. Cuando desarrollamos nuestras capacidades somos activos, tenemos poder y estamos contentos. Desarrollamos nuestra esencia singular. No somos siervos ni esclavos de los otros ni de las circunstancias. Porque los otros y las circunstancias nos encadenan a través de las pasiones tristes. Las pasiones tristes nos deprimen ( la tristeza en todas sus manifestaciones ) o nos envenenan a través del odio hacia el otro o hacia nosotros mismos. Odiamos a quien consideramos causa de nuestra tristeza : odio, ira, venganza, envidia, crueldad. O nos odiamos a nosotros mismos a través de la culpa, pero no hay nada más cobarde que no asumir los propios actos. También la compasión es una pasión triste porque nos encadena al sufrimiento del otro. Hemos de aceptarnos querernos en la justa medida, sin defecto ( inhibición, vergüenza) no exceso ( vanidad, arrogancia). Estamos determinados, pero la libertad es entenderlo ( distancia) y hacer lo necesario para afirmar nuestra potencia. La esperanza, el miedo, la indignación, la seguridad son pasiones que en un determinado momento puede ser útiles para evitar males mayores : la desesperación, el peligro, la injusticia, la inestabilidad.
 El bien y el mal no existen, las cosas son buenas o malas en función de su utilidad y la utilidad es lo que nos hace felices y hace felices a los otros.  La moral no es un código de leyes ni un sentido del deber, la moral es el deseo de hacer el bien al otro. Es nuestra alegría la que nos orienta hacia la generosidad. La moral es, por tanto, una consecuencia de la ética. No se trata de seguir unas leyes ni un sentido del deber. Somos buenos porque nuestro carácter nos hace actuar bien, no porque lo sometemos a una ley.
El deseo, que es el conatus hecho consciente, es el motor de nuestra vida, pero debe ser guiado por la razón. El hombre sabio vive en un estado de serena alegría. ¿ Como conseguirlo ?  Para Spinoza el ejercicio es el de la razón. Pero la razón de Spinoza no es la del cálculo ni la de la deducción. Es la de la intuición. Es la capacidad de captar las cosas tal como se manifiestan  en el pensamiento, es decir como ideas adecuadas. Es un trabajo interno radical y continuado. Responde a una determinada posición delante de las pasiones: la actitud de la distancia. Su enemigo principal son las pasiones, que son las afecciones de los cuerpos que vienen del mismo cuerpo o de otros cuerpos. Las pasiones producen ideas inadecuadas porque brotan de como nos afectan las cosas, por lo cual son siempre parciales y distorsionadoras. Pero la razón humana puede crear otros monstruos, que son las ilusiones. Inventamos ficciones como el libre albedrío o las causas finales. La razón imagina ficciones que generan ideas inadecuadas. Imaginamos que las cosas son contingentes y no entendemos que están determinadas, que todo está determinado por lo anterior, que el tiempo es el despliegue lo que está escrito. La libertad es solo entender lo que pasa y porque pasa. Este entender lo que pasa, lo que nos pasa y lo que queremos es lo que nos hace libres. Son estas ideas adecuadas las que nos dan serenidad. Las cosas pasan de la única manera que pueden pasar y hemos de aceptarlas. Es nuestro deseo el que nos orienta y lo único que hay que hacer es seguirlo. Pero Spinoza no habla de estos pequeños deseos superficiales sino de lo que realmente queremos, que es el desarrollo de nuestra esencia. Esencia que es singular, que es la propia de cada cual. Ser libre es aceptar ser quien somos. Esta actitud debería conducirnos a la acción, que no es otra cosa que la autodeterminación. Pero la autodeterminación no es otra dinámica que la de dejarse llevar por el propio deseo, el impulso vital consciente.
   Al cabo de casi un siglo y medio aparece Nietzsche. El filósofo alemán se refiere a Spinoza de manera ambivalente, que no es poco. No es poco porque Nietzsche quiere derribar ídolos y no perdona a nadie : normalmente lo descuartiza. Que reconozco lo que tiene de bueno es ya un síntoma de respeto por parte de Nietzsche. A veces se ríe de Spinoza porque no soporta su ideal de conocimiento basado en el Amor de Dios. Aquí Nietzsche, cegado por su agresividad contra cualquier forma de deísmo cae en la trampa y no es capaz de una lectura más sutil. Pero en su correspondencia Nietzsche señala lo mucho que le une a Spinoza.

domingo, 27 de octubre de 2019

¿ ES SPINOZA DETERMINISTA ?

Spinoza



Escrito por Luis Roca Jusmet

Spinoza ni es determinista ni deja de serlo. La pregunta, referida a su filosofía, está mal planteada. Cada vida humana está compuesta existencialmente por una serie de encuentros, buenos o malos, en función de si aumentan o disminuyen la potencia,alegría o tristeza. 
  No tiene sentido plantearse si son necesarios o si son posibles: simplemente ocurren y no tiene sentido preguntarse si podían no ocurrir. Es el imaginario humano el que construye las quimeras de lo posible contrapuesto a lo necesario. Podemos considerarlos contingentes si con ello entendemos que no son consecuencia de la esencia de los modos finitos que somos los seres humanos.
 En este entramado de consecuencias de los múltiples encuentros de cada cual lo que hacemos los humanos es adoptar una posición frente a lo que ocurre, Porque tenemos, dice Spinoza, ideas de nuestras ideas.Es esta capacidad reflexiva la que nos convierte en sujetos. El libre albedrío es una ilusión, una ficción del imaginario humano que conduce a todo tipo de confusiones..Este es el margen de libertad que tenemos y es lo que nos hace responsables de nuestros actos. Este lugar paradójico de la libertad sitúa a Spinoza, sin ser estoico, en esta tradición. Totalmente diferente a Kant o a Schopenhauer, que sitúan la libertad en un plano paralelo al del determinismo, al que se contrapone.
 Los psiconalistas lacanianos hablan de una posición subjetiva frente al guión que se ha establecido en nuestra infancia. Aquí hay una interesante paralelismo sobre el que sería interesante profundizar.

sábado, 21 de septiembre de 2019

UNA ÉTICA INMANENTE DEL DESEO Y LA VERDAD : SPINOZA, LACAN Y FOUCAULT

Resultado de imagen de spinozaResultado de imagen de foucaultResultado de imagen de lacan


Escrito por Luis Roca Jusmet

 Más allá de las enormes diferencias del marco teórico de Baruch Spinoza, Jacques Lacan y Michel Foucault, hay en ellos un "aire de familia" por utilizar una expresión de Wittgenstein que los vincula. Es este "aire de familia" uno de los elementos ( los otros son divergentes ) que me ha atraído de los tres pensadores. Potentes pensadores dando a la palabra su sentido más fuerte, más preciso.
 Este "aire de familia" lo he formulado con la expresión "una ética inmanente del deseo y la veracidad". Para hacerlo he intentado ir más allá de los significantes. No se trata de comparar lo que cada uno dice del deseo y de la verdad, entre otras cosas porque detrás de estas palabras hay conceptualizaciones diferentes. 
 Por ética inmanente del deseo entiendo un camino singular que surge de lo más propio. No es un sistema normativo ni un Ideal, que siempre vienen del Otro. Lo cual no quiere decir que esto último no sea necesario, en el sentido kantiano de reconocer al otro como un sujeto que también debe poder hacer lo mismo que tú exiges a los otros. Pero este principio universal de carácter formal es el que debe favorecer esta ética a cualquier sujeto. Para lo cual no hay que hablar de deber, como el estoicismo o Kant, sino de deseo. Este deseo implica un trabajo interno pero no es un imperativo normativo universal. Es,como decía antes,singular. Y está ligado a la alegría más que a la tristeza. 
 Para Spinoza las esencias de los modos finitos, que es lo que somos los humanos, son singulares. El trabajo del sabio es el de reconocer sus propias necesidades. El sabio  debe ser capaz de acceder a su esencia singular, de llegar a ser lo que uno es, es decir, de desarrollar su potencia. Significa tener una idea adecuada sobre lo que uno necesita. la libertad es la conciencia de la necesidad. 
 Para Lacan también hay un trabajo, que es el analítico, que nos permite caminar hasta este deseo que nos habita, que nos deja en falta y del que no queremos saber. Es pasar del deseo del Otro, a partir del que construimos nuestro fantasma, a este deseo al que, paradójicamente, nunca accedemos directamente. La libertad es pasar del Yo al Ello, de la ilusión de la identidad a la de la Otra escena, al inconsciente. 
 Para Foucault, finalmente, es el trabajo de construirse como sujeto ético, es la apuesta por una estética de la existencia propia, de este cuidado de sí la que no deja de ser una ética inmanente del deseo ( aunque a él no le guste la palabra). 
 Respecto la veracidad o ética de la verdad vemos en los tres una práctica de desmontar ídolos, de no dejarse engañar por los cuentos que nos cuentan, por las ilusiones que nos engañan y nos llevan al autoengaño. La crítica de Spinoza a lo imaginario, la de Lacan al yo como desconocimiento, la de Foucault a los discursos de normalización y su reivindicación de la parrhesia.
 Fueron tres hombres cuya vida fue testimonio de este compromiso ético, que no cedieron en su búsqueda de un camino propio y que nos legaron tres cajas de instrumentos para que pudieramos encontrar el nuestro. Ninguno de los tres quiso discípulos, aunque todos los tuvieron. 

miércoles, 31 de julio de 2019

LOS TRES AFECTOS BÁSICOS : ALEGRÍA, TRISTEZA Y DESEO

Resultado de imagen de deseo spinoza
 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Todo lo vivo tiene cuerpo y mente. Tiene mente porque tiene percepción y conatus, que es la potencia, que implica movimiento. Incluso una planta tiene percepción y conatus. Los seres vivos con memoria tienen, además, recuerdos. Son imágenes y las imágenes son causa de afecto. Imaginan, sea  a través de la percepción, del recuerdo o asociando percepciones con recuerdos. 
 El ser humano es el único que piensa, dice también Spinoza. Pensar es elaborar ideas sobre las ideas. Estas ideas sobre las ideas son las que pueden ser adecuadas o inadecuadas. Por lo tanto solo se aplican al hombre. Es la conciencia,la capacidad reflexiva. 
 De hecho Antonio Damasio considera que la mente es propia de los animales con memoria y que la conciencia es exclusiva del ser humano. Sus estudios sobre el cerebro lo confirman. Pero la diferencia con Spinoza es que para éste hay correspondencia ( una complejidad del cerebro se corresponde con una complejidad de la mente). Para Damasio la mente = cuerpo y esta es su discrepancia radical con Spinoza. 
 Para Spinoza hay tres afectos básicos de los que derivan todos los otros: alegría, tristeza y deseo.
 Empecemos diciendo que es una afección. Es la manera como un cuerpo es afectado por otros. Aquí podemos entender un cuerpo humano o una parte del cuerpo ( que es otro cuerpo). las afecciones son, entonces, interacciones externas o internas del cuerpo humano. Son movimientos, modificaciones que se dan en uno de los atributos de los modos finitos, que es la extensión, que tiene como modos inmediatos infinitos justamente el reposos y el movimiento.
 Como el cuerpo tiene una idea de sí mismo cada afección produce una idea, que tiene como efecto el afecto, que es el aumento o la disminución de la potencia del cuerpo. Los encuentros entre cuerpos son buenos o malos en la medida en que aumentan o disminuyen su potencia. 
 Un afecto es entonces el efecto producido por la idea que genera una afección del cuerpo. Los afectos están causados, por tanto, por ideas. Estas ideas pueden ser inadecuadas ( confusas, es decir ignorancia de su causa) o adecuadas ( concepto claro y distinto, es decir conocimiento de su causa o razón ).
La alegría es buena, surge de la idea adecuada porque uno mismo es causa eficiente. Sabe lo que necesita y lo desea. Obra en consecuencia y aumenta su potencia, aumenta su perfección
La tristeza siempre es mala, es una pasión. La padecemos porque nuestras ideas son confusas, ignoramos lo que necesitamos, no lo deseamos o deseamos algo que no necesitamos. Disminuye nuestra potencia y nos hace más imperfectos.
 El placer es alegría localizada, lo mismo que el dolor con respecto a la tristeza. El placer puede ser malo y el dolor bueno, hemos de valorarlos en relación al efecto de tristeza y alegría que generan.
 El amor es la idea de que alguien o algo ( lo que queremos) es la causa de nuestra alegría. Es, de entrada bueno. Pero en exceso puede ser malo porque produce mucha dependencia.  

miércoles, 5 de junio de 2019

EL IMAGINARIO EN SPINOZA

Resultado de imagen de imaginario spinoza

Escrito por Luis Roca Jusmet

 Este texto es una reflexión a partir del capítulo séptimo del libro de François Zourabichvili ( Spinoza. Una física del pensamiento) titulado "El sueño de las transformaciones sobrenaturales". A partir de aquí quiero relacionar lo que plantea con varias nociones que desde hace años me han interesado : imaginario, fantasía, delirio e ilusión.
 El significante "imaginario" me parece que es el que hoy se corresponde mejor con lo que Spinoza llamaba "imaginación". Más que nada porque "imaginación" lo vinculamos hoy a algo que no se corresponde con la percepción ni con el recuerdo. Y menos con los conceptos generales. Para Spinoza, en cambio, cuando habla de "imaginación" incluye cualquier representación a través de imágenes ( vista, oidas, recoradadas, "imaginadas) y también las ficciones de lo que los escolásticos llamaban "los universales", que desde su concepción nominalista considera  ficciones basadas en una selección arbitraria de supuestas propiedades. En este sentido podríamos entender que hay una crítica "avant-la-lettre" a Hume y al positivismo al considerar que "un hecho" pertenece al imaginario en la medida que se aisla un efecto de su cadena causal, es decir del proceso del que forma parte. Es a partir de la relación arbitraria de imágenes, o de su superposición, que aparece "lo fantástico". La fantasía es entonces una transformación imaginaria. Es siempre una síntesis confusa de varios recuerdos. Lo llama "quimera", que no es nada más que una palabra. Pero lo cierto es que una quimera puede afectarnos cuando es "una ilusión". Es el deseo que tienen los hombres de ver las cosas no como son sino como quieren verlas. Lo cual me recuerda a Cornelius Castoriadis cuando decía que "el hombre tiende a creer, no a saber". Los hombres, dice Spinoza, juzgan las cosas a partir de la disposición de su cerebro y las imaginan más que las comprenden. También  Freud hablaba de la ilusión como proyección imaginaria de un deseo. La ilusión consiste en tomar nuestras afecciones por las cosas mismas. 
 La ilusión del libre albedrío nos lleva a creer que nuestras acciones y las cosas tienen finalidades. Tan ilusorio es decir que el mundo tiene un sentido como que es absurdo. En los dos casos medimos el mundo y dentro de él a los humanos según la medida de la finalidad.
 Todo ello nos lleva al delirio. El delirio entendido como una interpretación basada en lo imaginario y no en lo real. "Todos los hombres deliran" acabó diciendo Lacan. Y si bien no es lo mismo la locura del "cuerdo" que la del "loco" si que comparten esta tendencia a entender lo que ocurre desde la creencia y no desde la razón. Para Spinoza la razón "no crea monstruos" porque la razón es la racionalidad, que es la manera como la razón es capaz de entender el orden de los cuerpos. Hablamos por tanto de una razón que es empírica y que es capaz de entender que hay que aumentar la potencia y no disminuirla. La confusión del imaginario es justamente la potencia de la impotencia. El delirio ( la quimera) produce un cuerpo a partir del no-cuerpo, por una transformación imaginaria y confusa. 
 Los recuerdos, dice también Spinoza, son potencialmente alucinarios. Acostumbran a ser "alucinaciones domadas" Esto ocurre con la nostalgia. Si no son domadas es cuando podemos considerarlas "ordinarias". Esto le ocurre al ignorante : delira y alucina dentro de unos límites que le permite mantener el principio de realidad, que no es otra cosa que mantener una relación con los otros cuerpos. 
 Unas cuantas notas para profundizar en el tema.


martes, 4 de junio de 2019

SPINOZA Y EL AMOR

Resultado de imagen de spinoza y el amor

Escrito por Luis Roca Jusmet

  En el imprescindible libro de Franois Zourabichvili encontramos en el capítulo sexto hay una parte donde trata de manera muy sugerente la formulación del "caso del amor". Spinoza define en su "Ética" el amor como " la alegría aompañada por la idea de una causa exterior". Esta sería la esencia del amor mientras que otra definición posible ( y formulada) sería la de "la voluntad de aquel que ama de unirse con la cosa amada", lo cual es erróneo porque lo que señala es una propiedad y no la esencia. Y para conocer una propiedad hemos de conocer la esencia, que es la síntesis que le da su sentido. Esto implica sustituir la palabra "voluntad" ( ficticia para Spinoza) por "placer", que sería el de estar con la cosa amada. 
 La definición supone que lo que provoca el afecto de alegría es la idea de una causa exterior. Pero para evitar el sofisma de considerar que un afecto está provocado por la representación que nos hacemos de su causa debemos considerar que el amor es resultado de un juicio causal por el que ligamos la idea de una alegría experimentada a la idea de una cosa exterior. 
 La cuestión es que entonces el amor es una idea inadecuada porque vinculamos la alegría a algo externo y por tanto es siempre una pasión. La misma representación del amor nos causa alegría, ya que al considerarla  inadecuadamente) causa de nuestra alegría, por esto mismo la necesita.
 La salida ética, basada en la idea adecuada, es superar la imaginación y entender la alegría como algo que no necesita una causa externa. Es la conversión que nos produce la potencia del entendimiento, cuando entiende lo que es la alegría. Pero esto no desvanece nuestra pasión ( el amor) sino que lo reconduce, a través de la moderación y no de la erradicación. Contra más conocemos la pasión y su carácter necesario ( la vinculación infinita de las cusas en que consiste el universo) más poder tenemos sobre ella ( y pasa a ser una acción). La pasión es siempre una idea inadecuada, es decir confusa. El amor ( siguiendo lo que dice en el "Tratado de la reforma del entendimiento" ) es doble afirmación confunsa del cuerpo propio y del cuerpo del otro.
 El poder de transformación consiste en separar la alegría de una causa exterior ( amor ) y juntarla con el orden de los afectos. En Spinoza no puede desvincularse la idea del afecto, ya que el afecto es la potencia de la idea formal. Los afectos no son cosas que puedan separarse de las ideas.
 ¿ Qué hacemos entonces ? No suprimir el amor ( idea confusa, inadecuada) sino entender de manera adecuada lo que es el amor). Idea clara de una idea confusa. A través de las nociones comunes entendemos además de que manera es una pasión compartida por otros humanos.

domingo, 26 de mayo de 2019

SPINOZA Y LA FILOSOFÍA

Resultado de imagen de pierre-françois moreau


Escrito por Luis Roca Jusmet

  Pierre-François Moreau ( 1948) es un experto en Spinoza que escribe un breve pero denso texto que titula " ¿ Qué es la filosofía ? Spinoza y el problema de la demarcación. Como previa señala que la Historia de la filosofía no es un continuo, aunque sí constituye una tradición, diversa e incluso contradictoria en la que cada filósofo entiende de una manera singular lo que es la filosofía, siempre ligado a otras disciplinas, sobre las que también se manifiesta, como la ciencia, la política o la propia naturaleza de la Razón. 
 En el joven Spinoza parece considerar que su trabajo intelectual es filosófico. Dentro de esta tradición se sitúa en el camino abierto por Descartes. Sería el camino de los que se implican en el camino de la Razón. El mismo Spinoza parece anunciar que su gran obra, la de toda su vida, se titulará Filosofía. Debe ser un tratado sistemático con un rigor expositivo que le de una forma totalizante. Como sabemos, su gran obra se llamará "Ética" y no "Filosofía". Curiosamente, tanto en la Etica como en el Tratado político la palabra "filósofo" aprecerá en algún momento en tono despectivo, para referirse a posturas que criticaba. Algunos interpretan que a partir de un determinado momento renuncia a llamar "filosofía" al saber que va construyendo. El rechazo del nombre parece la ruptura con la ilusión metafísica ligada a una tradición, que incluye la escolástica y el propio Descartes. A partir de aquí hablará de ciencia o de ética.
 Moreau no está de acuerdo con la anterior interpretación, ya que en su correspondencia continua calificando su trabajo de filosófico. En la Ética aparece, en algún momento, el término en sentido positivo. 
 A Spinoza le llega una idea de la filosofía, compartida por Descartes y por Hobbes, de la filosofía como tratado sistemático que incluye la totalidad del saber racional. Los primeros escritos de Spinoza parecen aceptar esta concepción. pero posteriormente Spinoza irá haciendo una demarcación de la filosofía con respecto a otros saberes racionales. Básicamente basada en dos rasgos:
1) Lo que está ligado al oficio y a la institución filosófica.
2) Su pluralismo y la polémica consecuente entre escuelas.
 Spinoza critica a este colectivo porque es ineficaz ( en sus consejos prácticos), su desconocimiento de la condición humana real ( a la que idealizan), su falsedad ( critican el deseo de gloria mientras firman con su nombre). pero lo más grave es que crean ilusiones ( finalismo, libre albedrío...) que se convierten en obstáculos de la imaginación para salir de la ignorancia. la imaginación divide, vuelve a los hombres sectarios, les lleva al enfrentamiento. Filosofar se convierte en dividir. 
 Todo ello me recuerda la denuncia de Sócrates a los sofistas. O posteriormente a Spinoza, la crítica a los funcionarios de la filosofía. Todo es cuestión del significado que demos al nombre. Cuando Spinoza critica a los filósofos se refiere a lo que Sócrates llamaba sofistas o Schopenhauer "funcionarios de la filosofía". Frente a ellos reivindicaban al filósofo. Lo que hace Spinoza es reivindicar, frente a la filosofía ( "realmente existente", podríamos decir) la "filosofía verdadera" en la que él se siente implicado.

viernes, 24 de mayo de 2019

LA ÉTICA DE SPINOZA COMO PROYECTO EMANCIPADOR


Resultado de imagen de spinoza
  Escrito por Luis Roca Jusmet

 Que uno de los libros más importantes de metafísica ( o de ontología, a gusto del lector) se llame Ética pone de manifiesto la naturaleza del proyecto de Spinoza. Se trata de entender lo que somos para liberarnos de la servidumbre de las pasiones. Es decir, para ser, más libres y felices. Para emanciparnos de nuestras cadenas afectivas, que son las pasiones que nos dominan y que nos impiden ver lo que necesitamos. 
  Spinoza no es determinista, porque para él tenemos un margen de decisión. Otra cosa es que este margen esté determinado por lo que somos y no por un supuesto libre albedrío. Lo que somos depende de un trabajo ascético sobre nosotros mismos más que de una conversión o iluminación. Me parece que, para Spinoza, el tercer grado de conocimiento no es humanamente alcanzable, aunque sí el conatus para alcanzarlo.
 El proyecto es ético pero tiene una dimensión política. Podríamos decir que es un proyecto ético-político siempre que se entienda que la prioridad la tiene la ética. No es una politización de la ética porque no son las coordenadas políticas las que nos van a emancipar. Es un trabajo de cada cual, en un marco cooperativo y de libertades. No es un proyecto moral porque es singular, no un proyecto normativo universal. Es la política la que es normativa en sentido universal, no la ética. La moral no ocupa ningún lugar en este planteamiento. La declaración universal de derechos humanos, por ejemplo, sería en el marco teórico spinoziano una ficción. Pero una ficción útil porque posibilita esta emancipación ética. Sería una ley que cualquier ser humano racional seguiría libremente, como afirma en su Tratado político.

  

viernes, 10 de mayo de 2019

ETIENNE BALIBAR . DE LA INDIVIDUALIDAD A LA TRANSINDIVIDUALIDAD

Imagen relacionada


Escrito por Luis Roca Jusmet

 Etienne Balibar nace en la Borgonya en 1943. Discípulo de Louis Althusser. El año 1985 escribe "Spinoza y la política" y ocho años más tarde, el año 1993 "De la individualidad a la transindividualidad". 
 Inicia el libro con una reflexión sobre el conatus, entenido como el esfuerzo por conservarse y autoafirmarse . El conatus es la esencia singular de un individuo. El conatus es apetito en la medida en que viene de una afección del cuerpo. En la mente es deseo porque es consciente, es decir que hay una idea, que es concebido a actuar por una causa y esta teñido por una afecto. 
 La ontología de Spinoza es relacional, se basa en la coomunicación entre los individuos. La individualidad es una forma de existencia actual : solo los individuos existen. La sustancia es una infinita producción de individuos, una unidad causal de multiplicidad de modos finitos. Un individuo es una unidad compuesta de partes ( un átomo, por lo tanto, no lo es ). La natura naturata es el conjunto de todos los individuos y sus relaciones, mientras que la natura naturans son los efectos de lindividuos. 

INDIVIDUALIDAD

 La individuación es una distinción, una separación, del medio ambiente. La individualización también es único y discernible, Los individuos están construidos, producidos y son, al mismo tiempo, activos y productivos. 
 No hay nada contingente.Todo está determinado a existir de una determinada manera, según su naturaleza. Los individuos están interconectados y forman una red. Hay una interacción compleja, modal, opuesta a la concepción kantiana, que entiende la causalidad como sucesión necesaria. Sería un cruce de cadenas causales no relacionadas. Los individuos afectan y son afectados.El modo es causa, produce efectos, ya que existir es operar. modifican o modulan la forma en que las cosas actúan. Las causas modulan, porque modifican las formas de los modos.
La libertad, por otra parte, 
 Un individuo tiene una potencia, un conatus, que es a la vez afirmativa, en el sentido de la autoconstrucción, y es también resistencia de la destrucción que viene de otros cuerpos. El individuo es la unidad que define el conatus y la relaciona con la multiplicidad infinita de otros indidviduos. La diferencia entre todo y parte es, de todas maneras, relativa.El individuo es parte de un todo y a su vez está dividido en partes constituyentes. El individuo es un equilibrio dinámico que a nivel interno regula unos intercambios de sus partes constituyentes y también los intercambios con otros cuerpos. El equilibrio debe mantener los efectos constructivos de los intercambios y al mismo tiempo evitar los destructivos
 Otra cuestión importante es la del mantenimiento de la identidad en una individualidad.


 TRANSINDIVIDUALIDAD

 La transindividualidad es un concepto clave para la construcción de sucesivos órdenes de individualidad, la integración de individuos más simples y otros más complejos. También articula la razón y la imaginación, que señalan la ambivalencia de deseo humana. Debe mediar entre las causas adecuadas activas ( internas, vienen de la razón) y las causas inadecuadas pasivas ( externas, vienen de la imaginación). 
 Lo bueno, lo virtusoso es lo que aumenta la potencia del individuo, que es lo que le da mayor libertad. Son las relaciones de amistad con los otros individuos. 
 La transindividualidad necesaria, basada en la amistad, no tiene nada que ver con el humanismo, que es la idea de "un imperio dentro de otro imperio". 
 La conciencia es la idea de uno mismo, es decir la idea de la unidad cuerpo/mente ( que a su vez es la idea del cuerpo).
 El imaginario es una estructura constitutiva. Genera autoconciencia, autoreconocimiento y autoafirmación. Es relacional y transindividual. Es una mediación entre yo y el otro, en las identificaciones del yo con el otro. El amor genera autoestima o empatía. El odio culpa, vergüenza, envidia o ira. La esperanza y el miedo son ideas inadecuadas de la imaginación referidas a alegría o tristeza futuras. 
 A nivel transindividual el mimetismo genera el afecto delas identidades particulares, de grupo. La ambición es el deseo de reconocimiento. La humanidad es la alegría por el biebnestar del otro. La imaginación es indidividual, en definita, es transindividual porque es un proceso mimético parcal en el que circulan ideas y afectos.
 La razón funciona a través de las nociones comunes, en el sentido de ser universalmente aplicables y de ser comunes a los humanos. La razón, al igual que la imaginación, no es una facultad sino una estructura cognitiva en el que un individuo está conectado con su propio bien en relación con los otros. Nada es más útil a un hombre que otro hombre : amistad basada en lo que somos activamente. 
 La comunicación por la imaginación se basa en ideas inadecuadas sobre las semejanzas que oscilan entre ilusiones de identificación o confrontación. 
 Hay que marcar, por tanto, un camino que va de la transindividualidad imaginaria a la racional. 
 La transindividualidad sería la precondición de la forma superior de individualidad. 
 Políticamente no podemos considerar a Spinoza un liberal porque considera que en la sociedad deben construirse formas de cooperación de los distintos conatus basados en su libertad de comunicación. Es el poder dinámico de desarrollar las propias capacidades con los otros. 





Buscar este blog

Entradas populares

Etiquetas